domingo, 7 de junio de 2009

Mottlier

Hace algún tiempo me tope con una creatura que creía ser mas inteligente que el dios de los humanos, aquella creatura era realmente extraña y espantosa su aspecto era indescriptible paresia la combinación de un ángel y un demonio, apesar que en aquel momento yo era solo un joven de diecisiete años no me sorprendí mucho al ver su espantoso rostro, Mottlier ese era el nombre de aquel demonio, el me contó la razón que lo había obligado a vivir en la tierra con los humanos que el tanto odiaba, Mottlier me dijo que había cuestionado a su dios por proteger a los humanos, el me contó que su dios lo había desterrado por no tener la inteligencia suficiente para entender a los humanos, durante mucho tiempo Mottlier había estado pensado el por que los humanos eran tan importantes, lo único que Mottlier encontraba en nosotros eran debilidades, Mottlier decía que los humanos somos irresponsable e ignorantes, ya que creamos armas que solo nos dañan y a pesar que admiramos la naturaleza la destruimos, decía que le tememos ala muerte a pesar de que sabemos que en algún momento llegara y que lloramos por perder algún ser amado a pesar de que por mas lagrimas que derramemos no regresara, eso fue lo que aquel demonio me contó cuando lo conocí.



Depuse de contarme sus razones de odio asía los humanos Mottlier me propuso un trato, el me dijo que si yo le servia fielmente el me daría la vida eterna, como cualquier persona acepte sin dudarlo.


Pasaron días si hacer nada a pesar de que yo le servia a Mottlier el no me asignaba ninguna tarea solo se la pasaba escribiendo un extraño libro.

--Que clase de libro escribes
--uno muy interesante y magnifico, dijo Mottlier mientras se reía de forma burlona.
--¿Podré leerlo cuando lo termines?
--ya veremos, dijo me dijo Mottlier mientras escribía.

Yo y Mottlier no hablábamos mucho, siempre teníamos charlas cortas.

Los días pasaban mientra Mottlier escriba su libro,
Mientra el escribía yo deambulaba por aquel desolado pueblo.

Yo siempre viví en la calle nunca conocí a mis padres así que vivir con Mottlier era cómodo, el vivía en una casa antigua situada al final del pueblo, las persona no se acercaban ya que decían que estaba embrujada, cuando salía o entraba de la casa tenia que hacerlo sin que nadie me viera así las personas no intentarían averiguar quien vivía en esa casa, así yo y Mottlier estaríamos seguros.

Después de que un mes pasara Mottlier termino su libro.
--¿puedo leerlo? dije con entusiasmo.
--claro que no, este libro solo puede ser leído por aquellos que aun no han pactado la vida con migo.
--¿a que te refieres?
--como tu ya me sirves no podrás leer la paginas de este libro, si lo intentas leer las veras con si estuviesen escritas en otro idioma, lo hice para conseguir mas fieles ami servicio, dijo mientras miraba por la ventana.
--ya entiendo.

Depuse de terminar el libro Mottlier me pidió que se lo entregara al persona mas triste, sola, y oscura que encontrara, después de tomar el libro decidí buscar a esa persona.

Al cabo de 2 años no había podido encontrar e esa persona, y antes de partir Mottlier me dijo “no le des el libro ala persona asta estar seguro de que es la indicada, de lo contrario no servirá de nada” después de eso cada vez que encuentro a alguien no me siento seguro de entregar tan preciado objeto.

Dos semanas más tarde

Llegué a un pequeño pueblo rodeado por árboles y bañado por la sombra de una enorme montaña, alas afueras de Rumania.

Al llegar al pueblo los pocos habitantes que permanecían en la calles, me miraron de una forma extraña, un hombre de mediana estatura que vestía de forma elegante y mirada desafiante, se acercó a mi y me dijo
--¡oye tu! ¿Que hace un chico de ciudad por este lugar?
--solo estoy de viaje, respondí con timidez
--ven con migo seré tu guía por el pueblo, me dijo mientras me hacía una seña con el brazo.

Como no tenía otra opción decidí seguirle, el hombre me guío asta un bar, era un lugar extraño, no tenia nombre y solo tenia a dos cliente, un hombre de mirada perdida y un anciano ciego, el hombre y yo nos sentamos en la barra del bar, ahí un hombre grande de mirada malvada que lavaba un tarro, nos dijo, ¿Qué quieren?

--yo quiero un tarro de cerveza, dijo el hombre elegante mientra ponía sus manos en la barra
--yo no quiero nada, respondí fríamente
--¿tengo una pregunta? Le dije al hombre elegante mientra lo miraba.
--esta bien has las preguntas que quieras. Dijo mientra se limpiaba la boca con la mano.
--¿por que las personas de este lugar me miran como si me temieran? ¿Acaso no vienes forasteros muy seguido por aquí?
--no es eso chico, dijo y se reía descaradamente, ¿acaso no te as visto en un espejo?
-- ¿a que te refieres? Pregunte sorprendido.
-- solo mírate viste ropas como las de esos vampiros de las leyendas, tu piel esta pálida casi es blanca y tus ojos no tiene luz, pareces un muerto andante, decía el hombre elegante y se reía.
--¿y por que tu no me temes?
--algo en ti me dice que no eres una persona común, solo quería averiguar que es lo que haces, dijo el campesino
-- ¿es solo curiosidad?
--claro, pero dime ¿cual es tu nombre? joven misterioso. Dijo el hombre elegante mientras se tabaleaba.
-- mi nombre es Albert Loup. Respondí mientras evitaba que cayera de su silla.

Después de un rato aquel hombre elegante perdió el conocimiento, decidí salir de ahí e ir al pueblo a buscar a algún prospecto para estregarle el libro.

Después de un rato de recorrer aquel pueblo que por las noches se trona tenebroso y de forma rara acogedor, encontré a una persona que me llamo la atención en una casa lúgubre cerca de la iglesia del pueblo, ahí se encontraba este individuo, lo observe durante algunos días y me di cuenta que jamás salía de su hogar si no solo para conseguir comida y otra cosas, aquel individuó era una joven de dieciséis años, su nombre era Ilia Luniett, aquella joven de bello aspecto y mirada sin vida, ala que había propuesto como candidata para usar y resguardar el libro, mientra la investigaba, descubrí que había asesinado a sus padre ella misma, la razón por la cual no fue condenada ala horca, fue por que su hermano el cual se suicidaría días después, había declarado que ella fue poseída por un demonio en el momento en el que mato a sus padres.

Los aldeanos la llamaban la reina de la sangre. Todo debido a que escribió con la sangre de sus padres, en las paredes “Regina di sangue” que en italiano significa reina de la sangre.

Después de ver lo que había echo teniendo solo doce años de edad, decidí entregarle el libro a ella.

Al principio no sabía como acercarme a ella, siempre que intentaba charlar con ella algo salía mal, después de un tiempo de seguirla desistí, ya que su mayordomo me miraba de forma extraña, pero que fuera tan difícil acercarme a ella asía que estuviera mas convencido de que Ilia Luniett era la indicada para tener el libro.

Pasaron algunas semanas y decidí enviarle una carta, depuse de dos días recibí una carla de ella ala habitación de la posada donde me quedaba, al ver la carta me sorprendió mucho, la carta decía “si acaso queréis que acuda vuestra cita, debéis saber que con esa manera de pedirlo no conseguirías nada” al parecer mi carta se había mal interpretado del todo.

Decidí invitarla a una cita, esa seria la única manera de hablar con ella, me decidí a mandarle una nueva proposición para una cita.

Meses pasaron durante ese tiempo le envíe flores y poemas para convencerla de citarse con migo, al fin después de tres meses recibí su repuesta de que aceptaba mi propuesta, ella me cito en medio del bosque, en las ruinas de un antiguo castillo. Al llegar ahí ella ya me esperaba, ella vestía un hermoso vestido lo cual la hacia verse muy bella,

--hola, dije con vergüenza.
--valla, pensé que no vendrías, dijo Ilia sin mirarme.
--lo siento, no pensé que vendrías tan temprano.
--bueno, ya estamos a qui a hora dime ¿quiere casarte conmigo o solo quieres una relación informal? Dijo Ilia y se sentó sobre una roca.
--no te he citado por esa razón, dije seriamente.
--entonces, dime cual es esa razón, exclamo Ilia fuertemente.
--te he observado e investigado, por lo que se de ti decidí que tu debes tener este libro, dije mientras le enseñaba el libro.
--¿y para que quiero yo un libro? tengo muchos de esos, no necesito uno mas.
--créeme no creo que tengas un libro como este, no es un libro ordinario, dije y mire a Ilia fijamente.
--¿a que te refieres con que no es un libro ordinario? Dijo Ilia y me miro.
-- es que este libro fue escrito por un demonio llamado Mottlier
--¿un demonio dices? No te creo nada.
-- no miento, este libro lo escribió un demonio, solo tiene que leerlo y me creerás.
--¿así que si lo leo sabre la verdad? Decía Ilia de forma interesada
--así es, si lo lees lo sabrás, créeme no te arrepentirás de leerlo, este libro fue echo para ti, tu eres quien debe tenerlo
--esta bien lo acepto dijo Ilia entusiasmada.
Bueno, ha llegado la hora de irme, dije mientras me acercaba al camino
--te volveré a ver, dijo Ilia mientra alzaba su mano frente ami.
--si, es posible si lees el libro, es probable que nuestros caminos se crucen de nuevo, dije y me aleje del bosque.

Y así fue como cumplí mi trabajo como fiel servidor de Mottlier, entregando aquel demoniaco libro ala reina de la sangre.

Fin

7 comentarios: